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lunes, 11 de septiembre de 2017

Capricho

Y no hubo nada que hacer, nada que rescatar. Las horas pasaron y nunca volvieron, pero lo que sí quedó fue el vacío que no pudieron llenar. El eco de incontables canciones resonando en el pecho y en los recuerdos, y detrás de los ojos; como obligándome a ver una escena que no viví en carne propia, pero que sentí en toda mi piel.
El día se ilumina, pero no lo suficiente como para ver el sol. Nunca es suficiente cuando la noche se hace tan larga, y el gris que cubre el cielo parece ser una extensión de la melancolía que amenaza con dejarme sin aliento. Lo único que puedo hacer es abrir las ventanas, secando con un paño las gotas condensadas en el vidrio y sintiendo el viento que aún es fuerte y frío. Es en este momento en el que me doy cuenta que ya es un tema de capricho y no de insomnio. La carencia de sueño se transforma en carencia de ganas de estar despierto, así que nuevamente cierro la ventana, las cortinas, y los ojos...

domingo, 19 de junio de 2016

Promesas de mejorar

Hace unos días me preguntaron si tenía pensado pasarme por mi blog, y en el momento respondí que ya no sentía la necesidad de escribir sobre lo que me podría estar pasando porque estaba encerrado en mi mundo. Y es cierto.
Aún así, aparentemente a alguien le interesa que escriba, y eso quizá ya sea motivo suficiente como para hacerlo. ¿Pero qué decir? Realmente no sé qué contar y qué no, y tampoco sé si escribirlo me ayudaría en algo, pero bueno... Las cosas no andan bien. Y es extraño, porque sinceramente, al menos el 60% del tiempo me siento bien, y eso en mí ya es un logro monumental. Quizá el problema es que el otro 40% no me deja seguir avanzando, porque debo admitir que nuevamente me siento estancado en mi vida. Se me pasó el boom de "año nuevo vida nueva" y ahora es cuando me cae la ficha de que pasó la mitad de este supuesto año nuevo y la verdad es que no he hecho mucha cosa. El problema más grande es sin duda económico, ya que pasan los meses y yo sigo intentando salir de la crisis financiera que me pegó en el medio de la cara a mediados del año pasado cuando varios de los clientes de la empresa en la que trabajo tuvieron que recortar gastos, cancelando así varios de los contratos más importantes que nos mantenían a flote. Fue un baldazo de agua fría que traté de disimular lo mejor que pude, pero la verdad es que la economía de una empresa no se recupera de un día para el otro. Me salió la oportunidad de trabajar con otros clientes, de una forma aún más independiente de lo normal para mí, pero también... es algo lento y entre entregas y pruebas, la plata demora en aparecer, y cuando lo hace tampoco es en sumas considerables. Pero bueno, me estuvo dando para comer y eso no es nada despreciable hoy en día. La situación promete mejorar, tanto en mi empresa como con esta gente nueva, pero pasan los meses y sólo es eso... "promesas de mejorar".
No sé si alguna vez hablé tan abiertamente de mi trabajo, pero bueno, tampoco es algo que tenga que ocultar ni nada del otro mundo. De una forma u otra, todos estamos en la lucha.
Dejando mi situación laboral de lado, tengo algunos problemas de motivación para encarar otras actividades, cosa que no me sorprende. Nunca he podido ser completamente libre cuando estoy pasando por un periodo estresante, y por más que me acostumbre a ese estrés, no es algo que pueda cambiar a esta altura del partido. Me gusta el invierno, y extraño estar perdido en la noche cagándome de frío, pero sinceramente creo que mi "estancamiento motivacional" sólo va a mejorar con un cambio de estación. Así que no queda otra que apretar los dientes y aguantar a que pase la tormenta. Y en eso estoy, más promesas de mejorar y la concha de la madre.
Sentimentalmente hablando, no me puedo quejar... Pero tampoco es una vida color de rosa. Esto va a sonar muy cruel para mi pareja (si es que por alguna razón llega a leer esto), pero no es su culpa para nada. Ella hace lo que puede, y tampoco voy a pedirle que me saque de ninguna. El tema es que mis sentimientos quedaron pintados de gris y aún no me doy cuenta cómo corno es que se saca ese tipo de pintura. Quizá algún día me pueda abrir otra vez, pero si llega a pasar... va a tomar mucho tiempo... ¿Tenemos ese tiempo? No tengo idea. Por ahora supongo que sólo tratamos de pasarla lo mejor posible juntos, y lo que tenga que pasar que pase. A veces quiero mimarla y no puedo. A veces soy tan frío que me doy asco. Sólo espero que mis payasadas ocasionales sean suficientes como para que no se sienta tan mal...

Y bueno... Escribir una entrada luego de pasar toda la noche escuchando música y pensando en todo lo que está mal en mi vida nunca es una buena idea, pero acá estoy. Hablando con alguien salió el tema de hacer las cosas otra vez, volver a ser un pibe que está a punto de tomar las decisiones importantes sobre el futuro de sus estudios y su trabajo. Alguien a quien no le importen mucho los sentimientos porque total... hay tiempo de sobra para que pase algo mágico que haga que la vida valga la pena.

Lástima que el tiempo pasa rápido, hasta agotarse. Y la magia... La magia no existe.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Algún día...

No podés ser parte de esta soledad que siento.
No puedo compartir noches como esta con vos.
No podés verme de la misma forma en la que yo me veo.
No puedo decirte todo lo que siento y esperar que me entiendas.

Pero...

Si algún día lográs hacer que nunca más vuelva a pasar una noche así...
Si algún día lográs hacer que no entre en este estado que tanto me mata...
Si algún día lográs sacarme el frío, las ansias y la inseguridad...
Si algún día lográs llenar este vacío pasando cada segundo a mi lado...

Entonces te juro que pasaría la vida buscando la forma de agradecerte...

Quiero no tener que necesitar nada más que vos y el aire que respiro... Pero estás tan lejos...

Perdoname. Hasta que no llegue ese día, no puedo evitar sentirme así la mayoría de las noches...

jueves, 26 de septiembre de 2013

Whispers of the night...

Otra dura jornada llega a su fin... Fue un día de soledad, reclusión y mucho trabajo. Con la llegada de las primeras sombras de la noche salí a caminar unas cuadras, a fumar un par, a revivir esa nostálgica sensación del frío cortante en mi rostro... Pero sacando eso y mi cena viendo The Expendables 2, pasé todo el día trabajando desde que me levanté hasta las 3 de la mañana. Programando. Codificando línea tras línea para poder adelantar lo más posible; mientras más trabaje en días como hoy, más tiempo podré estar con vos en esos días que son los que realmente valen la pena.
Lo malo de trabajar hasta esta hora es que el cerebro no se apaga inmediatamente. El insomnio post-trabajo es el peor de todos, puesto que te viene la idea de que si no vas a dormir, bien podrías seguir trabajando, pero también sabés que hasta que no dejes de hacerlo y relajar la mente por unas horas no vas a poder dormir. Creo que la programación es una de las profesiones que más dificultan conciliar el sueño. Quizá eso se deba a la abstracción, esa maldita necesidad de ir de lo particular a lo general, de ver una rutina como algo independiente y aislado del resto, para 5 segundos después tener que verla como parte de un todo, una pieza más del rompecabezas. Y realmente te rompe la cabeza. Escribir así ayuda bastante, quizá porque aunque las oraciones son elementos en si mismos, siguen el hilo conductor de todo el texto. Como recorrer un camino que sabés a dónde te va a llevar, saliendo de esa locura informática y volviendo lentamente a la realidad.
Hoy por suerte será un día más relajado... Benditos los jueves, que gracias a que tengo clases de batería casi siempre me los puedo tomar libres. Por la noche tendré que seguir trabajando, pero tengo todo el día para disfrutar. Y el viernes... El viernes es 27, y todos los 27 son geniales pase lo que pase...
Espero que este fin de semana pueda ver alguna cara amiga... Hace mucho que los tengo a todos de cuento, pero realmente no tengo tiempo ni para dormir. Tipo en poco más de una hora me tengo que levantar. Ni siquiera he podido ir a la peluquería, y eso que dije que esta semana iría sí o sí. Y resultó que no.

Ah... justo en mi reproductor suena la música ideal para un momento como éste...



Intentaré dormir ahora... おやすみ。