jueves, 26 de septiembre de 2013

Whispers of the night...

Otra dura jornada llega a su fin... Fue un día de soledad, reclusión y mucho trabajo. Con la llegada de las primeras sombras de la noche salí a caminar unas cuadras, a fumar un par, a revivir esa nostálgica sensación del frío cortante en mi rostro... Pero sacando eso y mi cena viendo The Expendables 2, pasé todo el día trabajando desde que me levanté hasta las 3 de la mañana. Programando. Codificando línea tras línea para poder adelantar lo más posible; mientras más trabaje en días como hoy, más tiempo podré estar con vos en esos días que son los que realmente valen la pena.
Lo malo de trabajar hasta esta hora es que el cerebro no se apaga inmediatamente. El insomnio post-trabajo es el peor de todos, puesto que te viene la idea de que si no vas a dormir, bien podrías seguir trabajando, pero también sabés que hasta que no dejes de hacerlo y relajar la mente por unas horas no vas a poder dormir. Creo que la programación es una de las profesiones que más dificultan conciliar el sueño. Quizá eso se deba a la abstracción, esa maldita necesidad de ir de lo particular a lo general, de ver una rutina como algo independiente y aislado del resto, para 5 segundos después tener que verla como parte de un todo, una pieza más del rompecabezas. Y realmente te rompe la cabeza. Escribir así ayuda bastante, quizá porque aunque las oraciones son elementos en si mismos, siguen el hilo conductor de todo el texto. Como recorrer un camino que sabés a dónde te va a llevar, saliendo de esa locura informática y volviendo lentamente a la realidad.
Hoy por suerte será un día más relajado... Benditos los jueves, que gracias a que tengo clases de batería casi siempre me los puedo tomar libres. Por la noche tendré que seguir trabajando, pero tengo todo el día para disfrutar. Y el viernes... El viernes es 27, y todos los 27 son geniales pase lo que pase...
Espero que este fin de semana pueda ver alguna cara amiga... Hace mucho que los tengo a todos de cuento, pero realmente no tengo tiempo ni para dormir. Tipo en poco más de una hora me tengo que levantar. Ni siquiera he podido ir a la peluquería, y eso que dije que esta semana iría sí o sí. Y resultó que no.

Ah... justo en mi reproductor suena la música ideal para un momento como éste...



Intentaré dormir ahora... おやすみ。

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